lunes, 12 de abril de 2010

confiesa

Alguna vez miraste más allá de tus manos, viendo lo que estas pueden hacer y decir con tan sólo un roce, con el sonido que enmudece frente a ellas en el instante mismo que caen sobre un cuerpo, que no es cuerpo cuando tus manos lo tocan. Si asi fuera, podrías describirlo, o al menos recordarlo.

Confieso que estoy perdida buscando en todos los rincones del lenguaje la respuesta a tu mirada. Sé que busco lo innombrable y sé también que por eso lo busco.

Por qué el fuerte no quiere ser fuerte. Por qué me atrae no tenerte. Confieso, nuevamente, es irremediable este deseo, que juega conmigo, tan irremediable como la noche que cae frente a nosotros. Debería ser mas cauta o es que acaso esta confesión redime la vergüenza de delatarme. Es como desnudarme frente a esa mirada, dejar caer las máscaras que nos envuelven en el velo de la incógnita. Es esta timidez que me atrae. La nuestra.

domingo, 11 de abril de 2010

Había una vez ...Manin


Cuando volvemos la vista hacia atrás y echamos un vistazo a nuestra historia, nuestro "pasado" (supongo que entrecomillado se relaciona más con mi falta de aceptación sincera a tener Un-Pasado, lo que me haría una Persona-Ya-Adulta...) encontramos un universo lleno de imágenes rodeadas de una bruma un tanto ajena y retazos de lo que podríamos llamar una vida, cuyo protagonista es aparentemente uno mismo, y donde los acontecimientos, aquellos que nos marcaron a fuego, y otros también, ya tienen más de una década...
Durante estos últimos meses, experiementé una nostálgia inmensa, reviví grabaciones en cassettes, cartas escritas a mano -cientos-, fotos en blanco y negro, entre otras cosas, todos estos recuerdos familiares que habían sido guardados en una caja en la baulera de la casa de mi abuela. Y así como de a poco siento la lejanía de su cuerpo y de sus palabras, con la tristeza de no escucharla, descubrí una historia que la acompañó casi toda su vida... Mi abuela Manin, Marita, Lía, o como la llamara cada uno, nunca "abuela", fue una increible persona, siempre fiel a sus deseos, a sus más profundas convicciones, pero además de esto que ya sabíamos todos, ella nunca dejó de amar a un hombre, un hombre que fue su amante, luego su marido y finalmente su amante, again!
La historia aún son cientos de retazos, son esas imágenes brumosas, pero intentaré reconstruirla.