
Me gusta escuchar música, de la buena. Lo que más me gusta comer son los alcauciles. Disfruto mucho cuando salgo a correr o a caminar por las calles arboladas de mi barrio. Repetí cuarto grado y siempre fui de las que hacen lío en el colegio, hasta me echaron de uno, es decir, nunca fui abanderada. Sin embargo, disfruté enormemente estudiar en la facultad. Hice pocas pero de las mejores amigas en la sede de la calle Puán. Trabajo hace diez años en una oficina del Estado, y todavía conservo cierta cordura.
1 comentario:
¡Mirá vos, qué pequeñita!Algo así como Daniel el terrible en versión fémenina, ¿no? Bravo por la cordura que mantenés...Después pasame la receta.
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