martes, 29 de diciembre de 2009

un comienzo puede ser muchas cosas



Todo comienzo produce en mí una gran alegría, me produce grandes expectativas, ilusiones y ansiedades. En el terreno amoroso es siempre así: vertiginoso, lleno de curvas sinuosas y caminos con poca visibilidad, toda certeza es improbable, todo ejercicio de concentración, inútil. Deberìamos rendirnos allí mismo, aceptar nuestra inmadurez pasajera y esperar tranquilos a ser nuevamente un ser normal y pensante. Existen otros comienzos, como el año nuevo, igualmente festivo, pero con resultados menos inmediatos, es decir, no va a pasar que el mismisimo 1 de enero nos encontremos rodeados de una nueva realidad, ni nada parecido, de hecho, estaremos exactamente igual pero un día más viejos y con una importante resaca cuyos efectos colaterales persistirán en el cuerpo cada año un poco más. El comienzo de un libro puede tener varios efectos, el rechazo total, el aburrimiento, pero también puede pasar que te atrape y no puedas despegarte del texto hasta el fin, esos comienzos, por supuesto, son los mejores, sin embargo, puede suceder que el comienzo de un relato no sea de lo más cautivante desde el principio pero igual el esfuerzo de continuar unas pocas hojas más vale la pena.
Todo comienzo tiene la ventaja de lo imprevisto.
Feliz año para todos!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Feliz año para vos también, Lu. Lindo saber que puedo visitarte, y leerte un poco.